Células

Tenía miedo de quedarme sin vos 

y prefería soportar los malos ratos a dejarte

Pero cada día perdía una parte mía,

porque te habías metido tanto en mi piel 

que sacarte de mi vida fue como arrancar la gruesa costra de una herida.

Una sensación extraña 

Mezcla de dolor y placer. 

Aunque el dolor se fue disipando con los meses 

No fue lineal. 

Incluso con los años a veces volvías a aparecerte en mis sueños 

(Y en mis sueños lucidos) 

Porque una parte mía seguía buscando tus respuestas.

Todavía lo sigue haciendo 

Solo que no le doy lugar. 

No te doy lugar.

Incluso cuando el deseo de tenerte no ha muerto, 

jamás permitiría volver a dejarte entrar. 

Debí escuchar mi intuición aquella vez 

Pero preferí jugar con fuego.

El fuego de tus besos y tus caricias.

Todo era tan placentero…

Pero el placer duraba un rato

y  ese mismo fuego me empezaba a quemar. 

Me gustaría decir que ya no siento nada 

Pero cuando te veo, algo se enciende dentro mío. 

Como si mis células pudieran reconocer a las tuyas.

Como si todavía poseyeras el fósforo capaz de encenderme,

y hasta incendiarme hasta extinguirme por completo

2 comentarios en “Células”

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *