Siempre me asustaron las películas de terror con actividades paranormales. No así, las de asesinos seriales. Esas me impresionan, y claro me asustan pero no me dan miedo.
Las películas con fantasmas son mucho más terroríficas. Que alguien que no existe pueda hacerte daño es aterrador. Que alguien que no puedes ver sea capaz de mover cosas en tu casa, especialmente por las noches cuando todo está oscuro; que sientas una presencia pero cuando enciendas la luz no haya nada.La sensación de que alguien te está tocando mientras duermes o el sonido de una ventana que se abre sola, sin motivo aparente, ni hablar de la sensación de escuchar una risa cuando en realidad estas solo o el viento repentino que te sopla la cara como si alguien estuviera respirando cerca tuyo.
Y al final de la película: el plot twist. La historia de una casa en la que ocurrió una tragedia. Donde las personas eran buenas pero uno se convirtió en villano, y cometió uno o varios actos inhumanos que hicieron que su alma se fragmentara y se quedaran pedazos de sí en ese lugar. ¿Cómo pudo nuestra historia de amor convertirse en eso, y quién de nosotros fue el villano?
En mi versión de la historia creería que fuiste vos. Porque en las noches todavía siento tu presencia. En la cama un fantasma me abraza como vos solías hacerlo. Con mucha fuerza, y casi que asfixiándome. En el medio de alguna situación cotidiana todavía me viene tu risa, y hasta recuerdo como sabia tu aliento cuando me besabas.
Solía tener la creencia de que con el tiempo tu fantasma se iba a ir, pero me tocó aprender a vivir con él.
La otra posibilidad, y en la que no me gusta pensar mucho, es que el fantasma soy yo. Que en realidad fui yo la malvada que mató nuestra relación. Que aun no te puedo soltar, y me aferré tanto a vos que aun sigo habitando la casa que habíamos construido, a pesar de que ya no estas ahi.
me encantó