Viajes y dinero: La importancia de la educación financiera al emigrar, en base a mi experiencia

Hola amiguis viajeros. En este artículo voy a dar por inaugurada la sección “HABLEMOS DE PLATA” para que hablemos libremente de un tema que nos aqueja a todos pero del que muy poco se habla.

No se si esto es una cuestión universal, o si es propio de la cultura latinoamericana, o si es algo generacional, o bien no es nada de eso y yo simplemente me crié en un entorno donde hablar de esto, es considerado desubicado, o un tema tabú.

Sinceramente  no se quien habrá instalado este concepto de que hablar de plata es algo malo, y me parece que es hora de romper un poco con ese  prejuicio. Me parece vital que empecemos a hablar más de ello sin vergüenza ni temor. ¡Ojo!, con esto no estoy diciendo que andemos por la vida preguntando hasta extraños cuánto ganan, o cuánto gastan, pero si, al menos entre círculos de amigos y familia debería ser un tema un poco más abierto. 

La enseñanza de mi papá

Hace unos años cuando me fui de Au pair, mis papás empezaron a hacer una serie (casi que avalancha) de sugerencias. Recuerdo que mi papá me contó una historia, que en su momento me pareció absurda -porque no podía creer lo irresponsable que él había sido-. 

La cosa es así: cuando él tenía 18 años, sus papás le dijeron, o empiezas a estudiar una carrera o vas a trabajar. El decidió irse a Buenos Aires, y empezó a trabajar en una fábrica. El sueldo no era el mejor y apenas le alcanzaba para pagarse un alquiler compartido con sus amigos, pero además los fines de semana se gastaba lo poco que le quedaba en salir a comer o tomar algo en bares. No recuerdo si duró un año o menos, cuando su situación fue tan mala que ni siquiera le alcanzaba para volver a Santiago. Así que mi abuela tomó un colectivo de más de 12 horas para ir  a buscarlo, cuando se enteró lo mal que estaba viviendo. 

Nos reímos en la sobremesa de sus malas decisiones, pero entre risas me dijo: “yo nunca había tenido mi propia plata entonces la gastaba en divertirme, pero bueno… vos no cometas mis errores.” 

Mi experiencia con el dinero en Estados Unidos

Recuerdo que cuando estuve en EEUU trataba de tener muy presente  su historia, pero adivinen qué pasó…

Al principio me contuve. Mi primer sueldo fue de $468 dólares. Jamás en mi vida había recibido eso, y mi paga era semanal. Estaba ganando en promedio, entre $1800 a $2000 dólares por mes. 

Creo que sólo ahorré, correctamente  el primer mes. Sin embargo empecé a dejar de  prestarle atención a mis gastos, y gastaba cuando tenía ganas. En mi cabeza era: “bueno si por semana estoy haciendo más de 400 dolares, puedo darme el lujo de comer afuera y gastar 30”. Así que casi todos los fines de semana eran 30 en un almuerzo, quizás unos 15 en la cena. Quizás la semana siguiente me tentaba con ropa, y en un día eran 100. 

Porque pensaba “el viernes siguiente hago otros 400 y lo recupero”. Pero ese sistema tan consumista propio de EEUU me iba llevando a consumir más y más, y mis gastos fueron incrementando. 

El problema -que logré identificar mucho después- radicó en dos cosas:

  1. a mi me pagaban por hora, entonces no siempre ganaba lo mismo. Podia hacer 450, 360, 300 o 200 (que era el minimo) es decir que no era un ingreso 100% fijo. 
  2.  Que dejé de llevar el control de mis gastos y sin darme cuenta empecé a gastar más de lo que recibía. Y todo esto tuvo consecuencias. 

Todo se puso peor cuando

A los 6 meses tuve que cambiarme de familia (por motivos que no voy a entrar en detalles porque no hacen caso al tema que nos concierne en este artículo, pero en resumidas cuentas no era viable seguir con ellos) 

Me encontré en una situación fea. No puedo decir que era desempleada porque como era un programa de intercambio, y en menos de dos semanas, yo ya tenía otra familia (para la cual iba a trabajar) y nuevamente tendría un ingreso fijo. 

El mayor problema fue que por haber administrado mal mi dinero yo debía a la tarjeta de crédito unos $1800 dólares. Y mi salario con la nueva familia sería solo de 200 dólares semanales (es decir por mes ganaba entre 800 y 1000 dólares), o sea la mitad de lo que recibía en la familia anterior. 

Esto era un perjuicio para mi, primero porque claramente me había acostumbrado a un ingreso mucho mayor. Segundo porque me restringía en mi libertad de decisiones , por ejemplo ya no podía gastar como antes, esto significaba viajar menos, socializar menos, y en lo posible evitar comprar cosas. Tercero porque la deuda que tenía con la tarjeta de crédito no era una opción. Yo debía pagarla cuanto antes o de caso contrario tendría que pagar más intereses,  se volvería en una deuda eterna, y realmente no quería eso. 

¿Cómo solucioné la situación?

Me puse firme con ese tema. Yo tenía “ahorrados” $1000 dolares- de esto podríamos hablar más adelante, ya que con el tiempo me enteré de que eso que yo tenía guardado no eran ahorros reales, y lo aprendí cuando comencé a educarme en cuestiones financieras- y con el ingreso de mi primer mes de trabajo cancelé la deuda. Hasta ahí lo consideré como un gran logro. 

Pero mis ingresos seguían siendo muy bajos comparados con los que tenía en mi anterior trabajo. Por lo que mi nivel de ahorro era muy bajo, y ademas me exigía que lleve un nivel de gastos muy muy por debajo de lo que yo consideraba un buen estilo de vida (que para mi era viajar, salir con amigas, etc). Pude sobrevivir los seis meses con esa familia, aunque con el sacrificio de pasar mucho tiempo encerrada, y cuidandome de no gastar tanto.

El precio que pagué por mis malos comportamientos financieros

La consecuencia más grande que tuve que afrontar fue que tras un año de trabajo lejos de mi familia sólo pude ahorrar $1000 dólares, y esto para mí fue muy doloroso porque cuando hice los números calculando lo que en realidad podría haber ahorrado me sentí frustrada y decepcionada (de esto voy a hablar más detalladamente en otro artículo). 

Otro punto fue, que si bien ahora puedo  escribir y hablar sobre ello tranquilamente, en esos momentos, es decir, en la transición de dejar la familia con la que no me sentía bien, y buscar una nueva) yo me sentía con miles de inseguridades, miedos, estres, preocupacion, tenía muchas dudas y angustias, cosas que de haber sido cuidadosa con el dinero, muy probablemente las hubiera evitado.

A pesar de que mi papá me había advertido de cómo uno se vuelve impulsivo con el dinero propio, yo no pude evitarlo. Pero como dicen por ahí, de los errores se aprende, y al parecer yo necesite vivirlo en carne propia para aprender. 

La lección que me dejó toda esa experiencia

Recuerdo haberme prometido que si volvía a tener buenos ingresos jamás permitiría que vuelva a suceder. Que iba a ser cuidadosa con mis gastos y que iba a procurar siempre ahorrar para no volverme a sentir así de ansiosa. Porque claro, toda esa circunstancia me provocó muchísimo estrés.

Por suerte, y me siento muy bendecida por esto, tuve la oportunidad de ser redimida, y para mi segundo año volví a conseguir una familia donde además de sentirme bien emocionalmente, percibía un sueldo casi igual al que tenía en la primera. Así que por supuesto el ahorro empezó a ser mi prioridad y lo que me permitió alcanzar muchas metas. 

Claro que no todo se trató de guardar la plata y ser rata. Yo seguí viajando, conociendo lugares porque era lo que me motivaba a trabajar y además era de mis principales objetivos, así que no podía dejarlos de lado. 

Pero siempre tenía presente ahorrar un porcentaje de mis ingresos y jamás caer de nuevo en las deudas. 

Ahorrate dolores de cabeza y aprende de mis errores

Si estás pensando en emigrar, el primer consejo que te daría es que te eduques financieramente. Con esto no quiero decir que debas estudiar un millón de conceptos del mundo de las finanzas, pero sí cuestiones básicas de administración, y de seguridad económica, ya que necesitamos contar con ella para planear nuestros viajes con más tranquilidad. 

Porque sí, viajar es hermoso pero requiere bastante dinero y sobre todo requiere de un fondo de emergencias. En este artículo no puedo entrar en detalles sobre un número exacto de cuánto dinero necesitas para irte, ya que cada viaje depende de muchísimos factores (objetivos, país, si es viaje individual o en pareja o con amigos, por turismo, por intercambio, depende de si te vas por poco tiempo o por mucho tiempo y muchas otras cosas más). 

Pero no te me pongas ansioso, que de a poco voy a ir compartiendo información más específica a medida que te vayas familiarizando con estas cuestiones básicas.

Si llegaste a esta parte, podrías comentarme, como es tu experiencia con el dinero, ¿es algo de lo que hablas regularmente con amigos? y ?¿Te pasó alguna vez de estar en una situación parecida a la mía, y que los gastos se te vayan de las manos? 

¡Nos vemos pronto,viajeros! (y empiecen a arreglar sus finanzas si están pensando en viajar)

3 comentarios en “Viajes y dinero: La importancia de la educación financiera al emigrar, en base a mi experiencia”

  1. Me encantó el artículo Camm🥰❤️ Es muy importante tener conocimiento de educación financiera y control sobre el dinero y no que el dinero te controle a vos.
    Cuando llegué a mi primer país de visa, era muy estructurada con mis ahorros y me permitía vivir MUY poco. Por lo que mi cabeza maquinaba muchísimo y no la estaba pasando para nada bien. Porque trabajaba y buscaba ahorrar más del 80% de mi salario.
    Empecé terapia, para que me ayude con todo el proceso migratorio que también es difícil y me dio herramientas para poder con la administración y organización de mis ingresos también 🙌🏻☺️
    Me encanta leerte!

  2. Buenisimo el articulo Cami! La verdad lo lei apenas lo publicaste pero andaba sin tiempo para sentarme tranquila a comentar. Me estoy preparando para mi primer visa y me sirven mucho tus consejos y experiencia.

    Algo que noté es que todo el mundo habla de lo que ganan y ahorran en el pais destino pero no con cuanto se preparan para emigrar que es lo que a uno mas le preocupa al principio, mas alla de que el monto varie segun el destino elegido obviamente. Que bueno igualmente que hayas aprendido y te hayas podido recuperar financieramente y, dentro de todo, rapido.

    En mi situacion particular, viviendo en Argentina, si… con mis amigos solemos hablar de plata pero casi nunca se menciona lo que gana uno.

    Y, si me permitis sugerir, estaria bueno una mini continuacion con consejos que te han servido para no descuidar tu economia viviendo afuera.

    Saludos!

  3. Milagros Jugo Giuggiolini

    ¡Qué gran nota, Cami! Me parece que la educación financiera es algo que todos nos debemos, sea para emigrar o iniciar un nuevo proyecto de vida. Considero que tenemos que aprender a encontrar el balance entre el ahorro y los gastos inteligentes y el disfrute, ya que de nada nos sirve tampoco ahorrar sin permitirnos esos gustos o placeres que nos hacen felices.

    Me encantó la frescura del post y la facilidad con la que la lectura me llegó a preguntarme distintas cosas ¡Genial! 🩷😊

Responder a Camila Rufino Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *